Richard M. Doerflinger
Director Asociado, Secretariado de Actividades Pro-Vida
Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos
Conferencia telefónica de prensa - 23 de noviembre de 2009
Apoyamos la reforma de salud porque el acceso al cuidado médico básico es un derecho humano y un aspecto del derecho fundamental a la vida. Una propuesta de ley sobre el cuidado de la salud que debilite o revoque la actual protección de la vida no es una reforma auténtica y nos opondremos a ella.
Las leyes actualmente en vigor que gobiernan los programas como Medicaid, Programa de Beneficios de Salud para Empleados Federales (Federal Employees Health Benefits Program) y Programa de Seguro Médico para los Niños (Children’s Health Insurance Program), así como otros programas importantes de salud, han sentado por mucho tiempo un precedente legal que evita que se usen fondos federales para ayudar a pagar por abortos electivos, O planes de seguro médico que incluyan [cobertura de] tales abortos. La actual propuesta de ley en el Senado viola este precedente legal establecido por largo tiempo. Su opción pública de salud, que sería manejada por el gobierno, “conocido como plan de seguro médico comunitario”, permite al Secretario/a de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés) hacer obligatoria en todo el país la cobertura de abortos electivos; y los subsidios gubernamentales pueden usarse para apoyar planes de seguro médico privados que incluyan estos abortos. La legislación propuesta también establece un “recargo de aborto” para todos los compradores de estos planes de seguro médico, de manera que al dinero que se ven obligados a pagar para abortos de otras personas se le pueda llamar una “prima” en vez de un impuesto. Esto, en la práctica, anula la ley federal sobre financiación del aborto.
La Enmienda Stupak aprobada por la Cámara es el único lenguaje presentado que realmente va de acuerdo con la actual política federal. El Senado aprobó un lenguaje virtualmente idéntico el año pasado como parte de la reautorización de “Indian Health Services”, con el apoyo del Líder de la Mayoría en el Senado, el Senador Harry Reid y otros demócratas; seguro que pueden hacerlo de nuevo.
La propuesta de ley también es seriamente deficiente en el área de los derechos de conciencia. La cláusula de conciencia sobre el aborto es mucho menos fuerte que la de la ley actual y, en realidad, protege más a las clínicas que practican abortos que a aquellos proveedores que se niegan a involucrarse en el aborto. No contiene protección para los derechos de conciencia más allá del tema del aborto; se podría discriminar en contra de planes de seguro médico afiliados con instituciones religiosas y empleadores por ofrecer cobertura médica que sea consistente con sus convicciones morales y religiosas. Trabajaremos con los Senadores de ambos partidos para corregir estas otras fallas, para que la propuesta de ley final respete la vida, la salud y la conciencia de todos.

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